jueves, 19 de enero de 2012
miércoles, 18 de enero de 2012
Reflexión, 2º parte
Sin querer, pensando y aconsejando terminé acordándome de aquellos momentos, que cada uno tuvo o inevitablemente tiene en el transcurso de su vida, en los que la desesperación rompe cualquier limite delineado por el orgullo, da pelea a cualquier emoción y lamentablemente siempre gana. Ese momento en el que nos enajenamos y no vemos ni el pasado, ni el futuro, solo nos encaprichamos en el presente, sin importar que vamos a sentir mañana. Lo único significativo en aquel vacío es dejar de sentir esa impotencia seca e incurable, en la que llegamos a ser hipócritas con nosotros mismos, solo para tener aquello que perdemos por no ocuparnos de cuidarlo.
Reflexión, toma 1-
Hay nombres, caras, gestos y expresiones que no se olvidan, pero el no olvidar no significa extrañar, solo que estas marcaron tu vida y las recordas con cariño. Si bien fueron pilares para crecer en algún momento, algo paso para que con el tiempo se desgasten y hubo que elegir si dejarlos de lado y seguir adelante o encerrarse en el pasado. Yo personalmente preferí seguir adelante, sin negar que el comienzo es complicado, pero entendiendo que el presente no es ayer y el futuro se quiebra si algo no anda bien. Para hablar de culpas la gente es experta pero para entender razones, la piel propia es la única que comprende.
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